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¿Puede un perro comer queso? Lo que debes saber
¿Puede un perro comer queso? Lo que debes saber
Puntos clave
- Pequeñas cantidades del queso adecuado suelen ser seguras para la mayoría de los perros, pero la lactosa, la grasa y la sal hacen que algunos tipos sean más arriesgados.
- Los schnauzers miniatura y otras razas sensibles a la grasa tienen un mayor riesgo de pancreatitis con los quesos grasos.
- El requesón, la mozzarella y el cheddar joven son opciones más seguras; los quesos azules, salados y condimentados no lo son.
- Si los lácteos le sientan mal al estómago de tu perro, las opciones sin lactosa o un probiótico diario pueden ayudar a mantener una digestión estable.
Los perros pueden comer queso, pero no todos los quesos son seguros, y demasiada cantidad puede causar problemas de salud reales. La tolerancia de un perro al queso depende de tres cosas: la intolerancia a la lactosa, el contenido de grasa del queso y los aditivos tóxicos, como el xilitol o el exceso de sal. ¿Quieres darle queso a tu perro de vez en cuando? Esto es lo que necesitas saber: qué tipos son seguros, cuánto puede comer tu perro y qué hacer si algo sale mal.
¿Los perros pueden comer queso?
Sí, los perros pueden comer queso, pero solo en cantidades limitadas y solo los tipos más seguros. A la mayoría de los perros les cuesta digerir la lactosa cuando son adultos [1], lo que suele manifestarse como diarrea o flatulencia después de un premio con queso. Muchos quesos también tienen un alto contenido de grasa y sal. Demasiado de cualquiera de las dos cosas, con el tiempo, puede provocar obesidad o incluso pancreatitis.
¿Qué perros deberían evitar comer queso?
- Perros con intolerancia a la lactosa: los lácteos suelen afectarles más.
- Perros con sobrepeso: el queso es denso en calorías y empeora el problema.
- Perros con alergias: algunos reaccionan específicamente a las proteínas lácteas.
- Perros con pancreatitis: el contenido de grasa puede empeorar un caso ya existente.
¿Cuáles son los riesgos del queso para la salud de los perros?
1. ¿Puede un perro ser intolerante a la lactosa?
Sí. La mayoría de los perros adultos producen muy poca lactasa, la enzima que descompone la lactosa para la digestión [1]. Los cachorros producen mucha mientras maman, pero esa producción disminuye después del destete. Por eso el queso puede provocar diarrea, flatulencia, dolor de estómago o vómitos en perros adultos, incluso en los que toleraban bien la leche cuando eran cachorros.
2. ¿Puede el contenido de grasa del queso ser perjudicial para un perro?
Sí. Los quesos con un alto contenido de grasa pueden provocar aumento de peso con el tiempo y, en algunos perros, algo más serio: pancreatitis, una inflamación dolorosa del páncreas. Las razas pequeñas o sensibles a la grasa tienen un mayor riesgo. Los Schnauzer Miniatura, en particular, son propensos a un trastorno del metabolismo de las grasas llamado hipertrigliceridemia, que hace que su páncreas reaccione más a los alimentos grasos, incluido el queso [2][3]. Los Cocker Spaniel también suelen considerarse de riesgo.
Bueno saberlo
Si tienes un Schnauzer Miniatura, considera los snacks grasos como una excepción ocasional y no como un hábito. Su tendencia a tener grasas elevadas en sangre hace que un pequeño trozo de queso suponga más riesgo para ellos que para la mayoría de los demás perros [2][3].
3. ¿Es peligroso para los perros el contenido de sal del queso?
Sí. Algunos quesos, especialmente el feta y el parmesano, están cargados de sal. Demasiada puede causar deshidratación, subir la presión arterial, sobrecargar los riñones y, en casos extremos, provocar síntomas de intoxicación por sal.
4. ¿Qué ingredientes del queso son tóxicos para los perros?
Algunos quesos, especialmente las variedades aromatizadas o light, contienen xilitol. Este edulcorante es muy tóxico para los perros y puede causar una caída repentina del azúcar en sangre, daño hepático, temblores o convulsiones. Los aditivos como el ajo, el cebollino y la cebolla también son problemáticos, así que merece la pena revisarlos en la etiqueta.
¿Qué tipos de queso son seguros para los perros?
No todos los quesos son igual de perjudiciales. En pequeñas porciones, estas son las opciones más seguras:
| Tipo de queso | Contenido de lactosa | Contenido de grasa | Contenido de sal | ¿Seguro para perros? |
| Requesón | Bajo | Bajo | Bajo | Sí, en pequeñas porciones |
| Mozzarella | Bajo | Moderado | Bajo | Sí, de vez en cuando |
| Cheddar joven | Bajo | Moderado | Moderado | Sí, con moderación |
| Queso de cabra | Bajo | Bajo | Moderado | Sí, con moderación |
| Queso crema (sin aditivos) | Bajo | Alto | Bajo | Limitado por su grasa |
¿Qué quesos deberías evitar?
- Quesos azules, como gorgonzola o stilton: contienen mohos que pueden ser tóxicos.
- Quesos muy salados, como feta o parmesano: pueden causar deshidratación y sobrecarga renal.
- Quesos especiados o aromatizados con ajo, cebolla o hierbas: estos ingredientes pueden ser tóxicos por sí solos.
¿Cuánto queso puede comer un perro?
El queso debe seguir siendo un premio, nunca más del 10% de las calorías diarias de un perro. Como guía aproximada: los perros pequeños de menos de 10 kg pueden tomar como máximo uno o dos dados por semana, los perros medianos de entre 10 y 25 kg hasta tres o cuatro dados, y los perros grandes de más de 25 kg cinco o seis dados. Empieza con un trocito pequeño independientemente del tamaño y observa cómo reacciona tu perro antes de convertirlo en algo habitual.
¿Puedes usar queso como premio de entrenamiento?
Sí, el queso es una recompensa de entrenamiento muy popular, sobre todo porque a los perros les encanta el sabor y se esfuerzan por conseguirlo. Elige opciones bajas en grasa y en lactosa, como requesón, mozzarella o un queso tierno bajo en grasa. Es un gran motivador durante las sesiones de entrenamiento. Solo mantén las porciones muy pequeñas, ya que los premios se acumulan rápido a lo largo de una sesión.
¿Qué debes hacer si tu perro ha comido demasiado queso?
Si tu perro ha comido demasiado queso y muestra síntomas como vómitos, diarrea, letargo o convulsiones, contacta con un veterinario de inmediato.
Síntomas a los que debes prestar atención:
Los síntomas leves, como un poco de diarrea o más sed de lo normal, normalmente solo requieren vigilancia y mucha agua. Los síntomas moderados, como vómitos, dolor abdominal o flatulencia excesiva, son motivo para llamar a tu veterinario. Los síntomas graves, como convulsiones, agotamiento o problemas neurológicos, significan ir directamente al veterinario, sin esperar.
¿Hay alternativas al queso más aptas para los animales?
¿Quieres darle a tu perro un snack más seguro? Hay varias opciones que funcionan bien: queso sin lactosa hecho específicamente para perros, yogur sin lactosa (aporta probióticos que favorecen la salud intestinal) o pollo cocido, que es bajo en grasa y suave para la digestión.
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Apoyo digestivo formulado por veterinarios para perros con digestión sensible. Merece la pena echarle un vistazo si el estómago de tu perro reacciona a los lácteos, a los premios nuevos o a los cambios en la dieta en general.
Conclusión
Los perros pueden comer queso, pero con moderación, y no todos los tipos son adecuados. La intolerancia a la lactosa, la grasa, la sal y los ingredientes añadidos influyen en lo seguro que es para tu perro. El requesón, la mozzarella y el cheddar joven son opciones razonables; el queso azul, los quesos salados y las variedades condimentadas no lo son. Dáselo como un premio pequeño, nunca como una comida, y observa cómo reacciona tu perro las primeras veces.
¿No tienes claro si el queso encaja en la dieta de tu perro? Tu veterinario puede darte un consejo adaptado a la salud y al historial de tu perro.
Preguntas frecuentes
¿El queso tiene beneficios para la salud de los perros?
El queso conlleva algunos riesgos, pero no todo son desventajas. Es una buena fuente de proteína, que contribuye al desarrollo y la recuperación muscular. Es rico en calcio para unos huesos y dientes fuertes, y a menudo contiene vitamina A, vitaminas del grupo B y zinc, que ayudan a mantener la piel, el pelaje y la salud inmunitaria. Para los perros delicados con la comida, o los que necesitan medicación, el queso también puede ayudar: esconder una pastilla en un trocito es un truco de toda la vida que sigue funcionando. También puede dar a los perros activos un aporte rápido de energía, gracias a su contenido en grasa y calorías. Aun así, eso no cambia la recomendación principal. Mantén las porciones pequeñas y elige quesos bajos en grasa y sin sal, ya que la misma grasa y lactosa que hacen atractivo al queso también pueden causar molestias digestivas o aumento de peso.
¿Por qué a los perros les encanta el queso?
Por varias razones. El queso tiene un olor intenso, y la nariz de los perros está hecha para detectarlo: cuanto más fuerte es el aroma, más interesante les resulta el queso. La textura también influye. Es suave y cremoso, más fácil de masticar que el pienso o que un premio duro. Y el queso aporta grasa y proteína, dos nutrientes que atraen de forma natural a los perros por la energía que les dan. Si juntas esas tres cosas, no sorprende que el queso desaparezca rápido.
Referencias
[1] Khan, et al. Disminución de la enzima lactasa e intolerancia a la lactosa en perros adultos. International Journal of Veterinary Science, 2025, 10(6b). DOI: 10.22271/veterinary.2025.v10.i6b.2318
[2] Xenoulis PG, Steiner JM. Hiperlipidemia canina. Journal of Small Animal Practice, 2015, 56(10):595-605. DOI: 10.1111/jsap.12396
[3] Jandel AN, Heilmann RM, Sander H, Steiner JM, Grützner N, Xenoulis PG. Concentraciones séricas de inhibidor de α-proteinasa, calprotectina y S100A12 en la caracterización de la pancreatitis en perros. Veterinary Sciences, 2023, 10(7):428. DOI: 10.3390/vetsci10070428
Apoya la digestión de tu perro cada día
Si el queso, o cualquier premio contundente, suele alterarle el estómago a tu perro, un probiótico diario puede ayudar a mantener todo en equilibrio entre comidas.
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