All about Anglo-Français de Petite Vénerie - Character & Care

Todo sobre el Anglo-Français de Petite Vénerie - Carácter y cuidados

Puntos clave

  • Raza de jauría criada para el trabajo en el campo; necesita 1-2 horas de ejercicio intenso al día y vive mejor con otros perros.
  • Las orejas caídas necesitan una revisión semanal; el flujo de aire limitado hace que esta raza sea mucho más propensa a las infecciones de oído que los perros de orejas cortas.
  • La displasia de cadera y de codo se presenta en esta raza; pídele a cualquier criador los resultados de las radiografías de detección antes de comprar un cachorro.
  • Su fuerte instinto de presa hace que una llamada fiable sea esencial; esta es una habilidad que debes desarrollar desde cachorro, no dejarla para después.
En este artículo

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    El Anglo-Français de Petite Vénerie es un sabueso francés criado para la caza de piezas pequeñas en vegetación densa. Desarrollada a partir de cruces entre sabuesos anglofranceses, el Petit Bleu de Gascogne y el Beagle, la raza combina resistencia, un olfato preciso y el instinto de trabajar junto a otros perros. Fuera de Francia sigue siendo poco común y se encuentra casi exclusivamente en perreras de caza de trabajo, más que como mascota de hogar.

    La raza de un vistazo

    Altura: 48–56 cm  |  Peso: 24–25 kg
    Pelaje: Corto, liso; tricolor, blanco-naranja o negro y blanco
    Origen: Francia  |  Grupo FCI: 6 (Sabuesos)
    Esperanza de vida: 12–14 años

    Historia

    El Anglo-Français de Petite Vénerie surgió de programas de cría cruzada en Francia que combinaron líneas de caza anglofrancesas con el Petit Bleu de Gascogne, el Petit Gascon Saintongeois y el Beagle. El objetivo era crear un sabueso de rastro compacto capaz de practicar la chasse-à-tir (una técnica de caza en la que los perros levantan y cercan la caza menor mientras el cazador espera en posición).

    La raza recibió su nombre actual y el reconocimiento de la FCI en 1978. Sigue siendo principalmente una raza de caza y rara vez se encuentra en exposiciones o como animal de compañía fuera de Francia.

    Carácter y temperamento

    Esta es una raza de trabajo en el sentido más estricto. El Anglo-Français de Petite Vénerie es enérgico, orientado a la jauría y centrado en la tarea que tiene entre manos. Trabaja con entusiasmo junto a otros perros, con un instinto de jauría seleccionado a lo largo de siglos de caza.

    Con sus dueños son cariñosos y entregados. Su inteligencia está al servicio de la caza: rápidos para resolver problemas siguiendo un rastro, menos rápidos para seguir instrucciones que no tengan un sentido instintivo para ellos.

    Características físicas

    De tamaño mediano, con una constitución delgada y atlética adecuada para un trabajo sostenido en el campo. La cabeza es alargada, con orejas largas y colgantes; los ojos son oscuros y expresivos. El pelaje es corto y liso. Los colores incluyen tricolor (negro, blanco y fuego), blanco y naranja, y negro y blanco.

    Con 48–56 cm a la cruz y 24–25 kg, la raza es lo bastante compacta para moverse por terreno boscoso, pero también lo bastante robusta para trabajar en él durante horas.

    Cuidado del pelaje e higiene

    El pelaje corto solo necesita un cepillado semanal para mantenerse limpio y sano. Bañarlo cada cuatro a seis semanas, o después de trabajar en el campo entre barro o agua, mantiene la piel y el pelaje en buen estado.

    Las orejas necesitan bastante más atención. Las orejas largas y colgantes restringen el flujo de aire hacia el canal auditivo, creando condiciones cálidas y húmedas en las que prosperan bacterias y levaduras. Una revisión semanal de los oídos y su limpieza cuando hay suciedad visible u olor evita la mayoría de las infecciones antes de que lleguen al punto en que se necesiten antibióticos [1].

    Rutina de cuidado de los oídos

    Usa un limpiador de oídos aprobado por veterinarios en un disco de algodón. Nunca introduzcas nada en el canal auditivo. Después de nadar o de una lluvia intensa, revisa los oídos en un plazo de 24 horas. El enrojecimiento, sacudir la cabeza o un olor agrio son señales de alerta temprana; trata el problema pronto en lugar de esperar a ver si se resuelve por sí solo.

    Socialización

    El Anglo-Français de Petite Vénerie es un animal de jauría y, por lo general, se adapta mejor a vivir con al menos otro perro. Está acostumbrado a trabajar junto a otros perros y rara vez muestra agresividad hacia los miembros de su propio grupo.

    Sin embargo, su instinto de presa es fuerte. Con gatos, conejos u otros animales pequeños, la precaución es esencial. El instinto de perseguir está profundamente arraigado, y la socialización con otras especies debe empezar pronto con encuentros tranquilos y controlados. El temperamento adulto no resolverá un problema que la socialización en la etapa de cachorro debía abordar.

    Adiestramiento

    Inteligente y con ganas de trabajar, esta raza responde bien a un adiestramiento constante y basado en recompensas desde cachorro. La habilidad más importante que debe desarrollarse pronto es una llamada fiable: un perro que sigue un rastro puede recorrer kilómetros antes de reaccionar a una orden.

    Las clases grupales de obediencia aportan a esta raza un doble beneficio, ya que combinan el desarrollo de habilidades y la socialización controlada en una sola sesión. Sé constante y paciente. Las correcciones que dañan la confianza tienden a provocar evitación en lugar de obediencia.

    Condiciones de vida

    Una casa con un jardín bien vallado en un entorno rural o semi rural es el hogar adecuado para esta raza. Estos perros necesitan de una a dos horas diarias de actividad física intensa; no un paseo lento, sino correr, rastrear o trabajar en terrenos variados.

    Las actividades de caza, el rastreo y los deportes caninos como el canicross o el mantrailing encajan muy bien con sus instintos. Sin suficiente estimulación física y mental, la raza se frustra, y un sabueso frustrado encontrará su propio entretenimiento.

    Salud

    El Anglo-Français de Petite Vénerie es, por lo general, una raza robusta. Hay tres afecciones que conviene conocer antes de comprometerte a tener uno.

    Infecciones de oído. Las orejas caídas de la raza crean las condiciones anatómicas que hacen que la otitis externa crónica sea más frecuente en las razas de orejas caídas [1]. Las revisiones semanales de los oídos y el tratamiento temprano inmediato evitan que la mayoría de los casos se vuelvan graves.

    Displasia de cadera. Una afección del desarrollo en la que la articulación de la cadera se forma de manera incorrecta, lo que con el tiempo provoca laxitud articular, dolor y cambios degenerativos [2]. Pide a cualquier criador los resultados de las radiografías de detección antes de comprar un cachorro.

    Displasia de codo. Un grupo de trastornos del desarrollo que afectan a la articulación del codo. Los signos, incluida la cojera intermitente de las patas delanteras y la reticencia a estirar la pata, suelen aparecer entre los cuatro y los doce meses. Un diagnóstico precoz permite un tratamiento que reduce sustancialmente el daño articular a largo plazo.

    Presta atención a estas señales

    Sacudidas de cabeza, olor en las orejas o rascarse las orejas con las patas: probablemente sea una infección de oído, y es mejor tratarla pronto. Cojera o rigidez en las patas delanteras en un perro joven después del ejercicio: haz radiografías de los codos y las caderas en lugar de esperar a ver si se resuelve.

    Esperanza de vida

    Con una nutrición adecuada, ejercicio y atención veterinaria rutinaria, el Anglo-Français de Petite Vénerie suele vivir entre 12 y 14 años. La herencia de trabajo de la raza ha seleccionado una constitución resistente, y los perros que siguen trabajando activamente en el campo tienden a ser físicamente exigentes de mantener, pero longevos cuando se cubren sus necesidades.

    Dieta y nutrición

    Un perro de trabajo activo tiene una demanda metabólica mayor que una raza de compañía de tamaño similar. La calidad de la proteína y la densidad energética importan más aquí que en un perro con poca actividad. El tamaño de la ración debe reflejar el nivel real de actividad: un perro que recorre quince kilómetros al día necesita bastante más que uno que da dos vueltas por un jardín.

    Para la salud articular a largo plazo, conviene dar prioridad a una dieta que contenga ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA). Ambos nutrientes favorecen la salud del cartílago y ayudan a moderar los procesos inflamatorios en la articulación.

    Alimento creado para perros activos

    La comida para perros IMBY está formulada con proteína de alta calidad y ácidos grasos omega-3 equilibrados para favorecer la salud articular y una energía sostenida en razas de trabajo y deportivas.

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    Apoyo para articulaciones activas

    Para perros que recorren distancias importantes en el campo o muestran signos tempranos de rigidez articular, una suplementación específica puede aportar apoyo adicional junto con una dieta equilibrada.

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    Ejercicio

    Entre una y dos horas de ejercicio intenso al día es el mínimo práctico. Las actividades de caza, los ejercicios de rastreo, el canicross y la agilidad encajan muy bien con los instintos de la raza. La natación se tolera bien y es respetuosa con las articulaciones.

    Un perro que hace suficiente ejercicio es considerablemente más fácil de adiestrar y con el que convivir. Para esta raza, el ejercicio no es opcional; es el factor que determina si el comportamiento del perro es manejable.

    Referencias

    [1] Angus JC, Lichtensteiger C, Campbell KL, Schaeffer DJ. Variaciones entre razas en las características histopatológicas de la otitis externa crónica grave en perros: 80 casos (1995–2001). J Am Vet Med Assoc. 2002;221(7):1000–6.

    [2] Smith GK, Biery DN, Gregor TP. Nuevos conceptos de la estabilidad de la articulación coxofemoral y el desarrollo de un método clínico de radiografía de estrés para cuantificar la laxitud de la articulación de la cadera en el perro. J Am Vet Med Assoc. 1990;196(1):59–70.

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