Cómo reconocer si tu caballo tiene la musculatura del core débil y cómo fortalecerla

Valérie De Clerck

Valérie De Clerck

Veterinario

Última actualización: 21/10/2025

Conoces a tu caballo mejor que nadie. Por eso, cuando notas que algo no va bien, por ejemplo con un dorso hundido, rigidez en las transiciones o resistencia bajo la silla, es normal que te preocupes. A menudo, estas señales apuntan a un core débil, un factor oculto detrás de muchos problemas de movimiento y postura.  

¿La buena noticia? Con los ejercicios adecuados, puedes ayudar a tu caballo a desarrollar un core más fuerte y con mejor capacidad de sostén, lo que a su vez contribuye a mejorar la postura, el movimiento y el bienestar general. 

Señales clave de que tu caballo puede tener un core débil

Tu caballo no puede decirte que tiene el core débil, pero su lenguaje corporal sí puede hacerlo si prestas mucha atención. Si te fijas en su postura, movimiento y comportamiento, puedes detectar a tiempo las señales de alerta. 

Estas son algunas de las señales más comunes de un core débil:

Postura

Lomo hundido o “vacío”, pérdida de la línea superior, la columna vertebral se hace visible

Movimiento

Rigidez, dificultad para reunirse, pérdida de equilibrio en giros o transiciones

Postura

Dificultad para mantenerse cuadrado, venciéndose sobre una pata trasera

Comportamiento

Inquietud al ensillar o cepillar, señales de dolor o resistencia bajo la silla de montar

Estas no son señales de rebeldía, sino una forma en la que tu caballo te dice que necesita ayuda. Si no tienes claro si se trata de debilidad muscular o de dolor real, la Escala de dolor de Sue Dyson puede ser una herramienta útil para ayudarte a diferenciar entre resistencia y malestar.  

Ten en cuenta, sin embargo, que esto son solo pautas y no un diagnóstico: consulta siempre a tu veterinario para descartar dolor o cojera antes de empezar con ejercicios de entrenamiento específicos

¿Cómo entreno el core de mi caballo?

Trabajar el core de tu caballo va mucho más allá de la simple condición física; se trata de desarrollar estabilidad, equilibrio y conciencia corporal. El objetivo es activar los músculos estabilizadores profundos que sostienen la columna y la pelvis, para mejorar la postura y el movimiento de tu caballo desde dentro hacia fuera.  

Aquí tienes algunos ejemplos de ejercicios para fortalecer el core de tu caballo:  

  • Trabajo con barras: caminar y trotar sobre barras favorece la activación abdominal y el ritmo. 
  • Trabajo en cuestas: caminar despacio y de forma constante cuesta arriba y cuesta abajo fortalece tanto el dorso como el tren posterior. 
  • Trabajo pie a tierra: ejercicios como dar pasos hacia atrás o desplazar los cuartos traseros mejoran el equilibrio y la propiocepción. 
  • Balance pads: al pedirle a tu caballo que se mantenga sobre una superficie inestable, pones a prueba su coordinación de forma suave y fortaleces los estabilizadores profundos, de manera parecida a los ejercicios de fisioterapia para personas (Clayton, 2016; Dyson, 2021)

Con constancia, notarás mejoras reales: transiciones más fluidas, una línea superior más fuerte, mejor postura y un caballo que se siente más suelto y más dispuesto bajo la silla.

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