Inicio
›
Consejos expertos sobre la salud y el bienestar de los caballos
›
¿Tu caballo tiene cólico y qué debes hacer?
¿Tu caballo tiene cólico y qué debes hacer?
Puntos clave
- Cómo reconocer las señales de comportamiento del cólico antes de que la situación se vuelva crítica
- Los cinco tipos distintos de cólico, desde el cólico por gases hasta el desplazamiento, y por qué la diferencia de gravedad es importante
- Qué hacer —y qué no hacer— en el tiempo entre detectar las señales y que llegue el veterinario
- Qué prácticas de manejo realmente reducen el riesgo de cólico, incluida la alimentación, el pastoreo y el apoyo a la salud intestinal
El cólico no es un diagnóstico: es un síntoma. Significa dolor abdominal, y en los caballos ese dolor puede deberse a una docena de causas distintas, algunas que se resuelven solas en una hora y otras que pueden poner en peligro la vida en ese mismo plazo. Saber qué signos debes observar y qué hacer mientras esperas al veterinario realmente cambia los resultados.
Serie sobre cólico y digestión
Lee los otros artículos: Cólico: signos y qué hacer · Úlceras gástricas · El estiércol del caballo explicado
Signos de que tu caballo tiene cólico
Los caballos no pueden vomitar. Ese único hecho anatómico significa que cualquier problema en el intestino no tiene otro lugar adonde ir que seguir avanzando o convertirse en una crisis. Por eso comunican el malestar a través del comportamiento, y una vez que sabes qué observar, es difícil que se te pase por alto.
Los signos más frecuentes que veo en la práctica son inquietud e incapacidad para quedarse tranquilo, rascar el suelo con la pezuña y tumbarse y levantarse repetidamente. Un caballo que sigue mirando hacia sus flancos, girando la cabeza hacia el vientre, está mostrando dolor en esa zona. Rodar por el suelo es una señal clara de alarma, y sudar sin haber hecho esfuerzo físico te indica que el dolor es importante. Cualquiera de estos signos merece atención. Más de uno a la vez, o cualquiera de ellos que se repita durante 20 a 30 minutos, significa que debes llamar al veterinario.
Los cinco tipos de cólico
No todos los cólicos son iguales. El tipo determina la urgencia, el tratamiento y el pronóstico.
Cólico por impactación
Una obstrucción en el intestino grueso, la mayoría de las veces por alimento impactado. Demasiado heno seco sin suficiente agua es el caso clásico. Los problemas dentales que impiden masticar bien son otra vía habitual: un caballo que no puede triturar bien el alimento produce un material más difícil de evacuar. Las revisiones dentales anuales importan más de lo que la mayoría de los propietarios cree.
Cólico por gases
Muy común, especialmente en primavera. Cuando la hierba del pasto crece rápido, los niveles de fructanos aumentan bruscamente. Los caballos que pastan esa hierba ingieren más carbohidratos fermentables de los que su microbioma del intestino posterior puede manejar con normalidad, y la fermentación resultante produce gas más rápido de lo que el intestino puede desplazarlo. El dolor es real, pero la mayoría de los casos se resuelven con medicación y un poco de paciencia.
Cólico espasmódico
Contracciones irregulares y tipo calambre de la pared intestinal. Un cambio brusco en la dieta es un desencadenante frecuente: por ejemplo, introducir un nuevo lote de heno sin una transición gradual. Las cargas parasitarias son otro factor. El intestino reacciona, la motilidad se vuelve errática y el caballo muestra dolor cólico intermitente. Esta es una de las razones por las que conviene tomarse en serio un programa de desparasitación adecuado.
Cólico por arena
Los caballos que pastan en praderas cortas y peladas inevitablemente ingieren arena junto con la hierba. Con el tiempo, la arena se acumula en el colon mayor, irrita el revestimiento intestinal y puede causar tanto dolor como alteraciones de la motilidad. La solución es en parte de manejo: ofrecer heno extra para que los caballos pasen menos tiempo rebuscando al ras del suelo.
Cólico por desplazamiento
Este es el grave. Una parte del intestino se desplaza de su posición normal, se tuerce o queda atrapada. Cuando el riego sanguíneo de esa sección se ve comprometido, el tejido puede empezar a morir en cuestión de horas. El cólico por desplazamiento no responde a la medicación para el dolor como lo hace un cólico más simple: el caballo sigue angustiado o empeora. La cirugía suele ser la única opción, y el tiempo es crucial. Por eso nunca debes esperar a ver si un cólico “se pasa solo”.
Qué hacer mientras esperas al veterinario
Llama primero. Después, si el caballo está lo bastante alerta y no corre riesgo de lesionarse, llévalo caminando de la mano a un paso tranquilo. El movimiento suave puede ayudar en casos leves de cólico por gases y cólico espasmódico. También evita que el caballo ruede violentamente, algo que en un intestino desplazado puede empeorar la situación.
Observa si defeca. Un caballo que evacúa estiércol durante o después de un episodio de cólico es una buena señal: el intestino sigue moviéndose. Anota la hora, la consistencia y si el caballo parece mejorar después. El veterinario te lo preguntará.
No des medicación para el dolor antes de que llegue el veterinario a menos que te hayan indicado expresamente que lo hagas. Enmascarar el dolor dificulta la evaluación clínica y puede dar la falsa impresión de que las cosas están mejorando cuando no es así.
Qué contarle a tu veterinario
Cuando llames: cuánto tiempo llevan los signos, si el caballo ha evacuado estiércol, su temperatura si puedes tomarla, la frecuencia cardíaca si sabes cómo medirla y cualquier cambio reciente en la alimentación, el acceso al pasto o la desparasitación. Cuantos más detalles puedas dar, mejor podrá el veterinario hacer el triaje por teléfono.
Prevención: lo que realmente reduce el riesgo de cólico
La mayor parte de lo que reduce el riesgo de cólico es el manejo, no la medicación. Los caballos evolucionaron para moverse y pastar de forma continua: el acceso al pasto las 24 horas, cuando es seguro y viable, se asocia de forma constante con una menor incidencia de cólico que en caballos estabulados con alimentación programada. El ejercicio regular favorece la motilidad intestinal. Tener agua fresca disponible en todo momento no es opcional; la deshidratación es una vía directa hacia la impactación.
Evita los cambios bruscos en la alimentación. Cuando necesites pasar a un nuevo lote de heno o introducir un nuevo alimento, haz la transición durante al menos 7 a 10 días. El microbioma intestinal necesita tiempo para adaptarse. En primavera, cuando los niveles de fructanos en la hierba alcanzan su pico, considera limitar el pastoreo a primera hora de la mañana, cuando los niveles son más altos, o usar un bozal de pastoreo en los caballos propensos a molestias digestivas.
En pastos cortos, ofrece heno. Les da a los caballos algo que comer que no sea arena.
Apoyo a la salud intestinal entre episodios
Un microbioma del intestino posterior que funcione bien es la base de la resiliencia digestiva. En caballos que han tenido episodios repetidos de cólico por gases o espasmódico, o que están pasando por un periodo de estrés o de cambio de dieta, un apoyo digestivo específico puede marcar una diferencia importante en la estabilidad de la flora intestinal y la motilidad.
Guts & Glory
Un suplemento digestivo natural con pre y probióticos para ayudar a mantener una flora intestinal equilibrada y una motilidad saludable en caballos propensos a molestias digestivas.
Mantén el intestino de tu caballo en buena forma
Explora nuestra gama completa de suplementos para caballos, desarrollados con la aportación de veterinarios y creados en torno a cómo funcionan realmente los caballos.
Ver suplementos para caballosCompartir



