¿Sabías que casi el 16 % de los caballos mayores están demasiado delgados? Lo mismo ocurre con el 6 % de los caballos adultos. Como una pérdida de peso extrema puede poner en riesgo la vida de tu compañero de cuatro patas, es importante intervenir a tiempo— pero para hacerlo bien, primero necesitas averiguar por qué tu caballo o poni está demasiado delgado. A menudo no es fácil determinarlo, por eso aquí te mostramos las principales causas de la pérdida de peso en caballos.
PASO UNO — comprueba si tu caballo está demasiado delgado
Si te preocupa el peso de tu caballo o poni, utiliza la Body Condition Score (BCS). Es una forma práctica y relativamente sencilla de valorar visualmente la grasa y la musculatura de tu caballo.
La BCS puntúa a los caballos en una escala del 1 al 9. 1 significa extremadamente delgado, 9 extremadamente gordo. En otras palabras, si tu compañero de cuatro patas obtiene un 5, está en su punto. Si puedes verle claramente las costillas, tu caballo está demasiado delgado.
Lo ideal es que puedas notar las costillas de tu caballo, pero no verlas.
PASO DOS — averigua por qué tu caballo está demasiado delgado
Las causas más habituales de la pérdida de peso en caballos y ponis son: anorexia, una mayor necesidad de energía, desnutrición, malabsorción y parásitos.
1. Tu caballo se niega a comer (anorexia)
Esto puede ser una señal de enfermedad, dolor o ansiedad. Si tu caballo no ha comido durante 48 horas, ponte en contacto con tu veterinario.
La anorexia puede tener muchas causas, por eso es importante que revisen a fondo a tu caballo. No esperes demasiado, porque los caballos y los ponis tienen un sistema digestivo muy sensible.
Consejo: haz que tu veterinario revise los dientes de tu caballo al menos dos veces al año. Así puedes asegurarte de que no tenga problemas dentales, que pueden provocar anorexia o rechazo a comer.
Si tu caballo tiene problemas dentales, puede…
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comer despacio.
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tener problemas para masticar.
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dejar caer o escupir el grano.
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escupir bolas de heno (quid).
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producir más saliva de lo habitual.
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mover el alimento de un lado a otro dentro de la boca.
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tener mal aliento.
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chupar el alimento (y desarrollar mejillas hinchadas porque aprieta el forraje entre las mandíbulas).
2. Tu caballo necesita más energía
Si tu caballo gasta más energía de la que consume, perderá peso. Hay varias circunstancias fisiológicas y patológicas que pueden aumentar su necesidad de energía, aunque esto variará en gran medida de un caballo a otro.
2.1. Caballos deportivos
Cuanto más entrene, más energía necesitará tu caballo. Tiene lógica, ¿no? Un caballo en entrenamiento necesitará de media un 15 % más de energía que un caballo que no está entrenando.
2.2. Yeguas gestantes y lactantes
En los tres últimos meses de gestación, las necesidades energéticas de tu yegua aumentarán en un 35 %.
Mientras alimenta a su potro, necesitará el doble de su cantidad habitual de energía!
2.3. Caballos mayores
En los caballos mayores, disminuye la capacidad de digerir o absorber nutrientes, lo que hace que aumenten sus necesidades energéticas diarias.
2.4. Caballos que se recuperan de una enfermedad o una cirugía
Los caballos que se recuperan de una cirugía necesitarán un 10 % más de energía de lo habitual. Para recuperarse de una enfermedad grave, tu compañero de cuatro patas necesitará nada menos que un 60 % más de energía de lo habitual.
2.5. También cuando el tiempo empeora, a tu compañero le vendrá bien un poco de energía extra.
La temperatura ambiente ideal para un caballo está entre -5 y 15 °C. Por debajo o por encima de eso, tu caballo lo pasará mal.
Una regla práctica: por cada grado por debajo de -5 °C o por encima de 15 °C, tu caballo necesitará un 2.5 % de energía extra.
3. Tu caballo está desnutrido
Puede que tu caballo esté comiendo lo suficiente, pero la calidad de su alimento puede no ser la adecuada, por lo que no obtiene suficiente energía y pierde peso.
4. Tu caballo no absorbe los nutrientes
Esta afección se llama malabsorción. En este caso, tu caballo come suficiente alimento de buena calidad, pero sus intestinos no digieren ni absorben correctamente los nutrientes. La malabsorción suele estar causada por una inflamación intestinal.
5. Tu caballo tiene parásitos
Los gusanos intestinales no solo causan inflamación sino que también se alimentan de los nutrientes que tu caballo necesita.
PASO TRES — trata a tu caballo
Eres lo que comes. Y eso también se aplica a los caballos. Si tu caballo tiene bajo peso y no padece ninguna enfermedad subyacente ni tiene gusanos, puede que el problema esté en su alimentación y sea necesario ajustarla — con Grow & Glow, por ejemplo.