En los caballos y ponis con laminitis, las capas de tejido entre la pared del casco y la tercera falange se inflaman. La laminitis es muy dolorosa para tu caballo o poni y, en el peor de los casos, puede poner en riesgo su vida. En otras palabras, no es ninguna tontería. Por eso, es mejor prevenir la laminitis que tener que tratarla, y así es como puedes hacerlo.
1. Dale a tu caballo un plan de alimentación adaptado
Todo empieza con una alimentación baja en azúcares y rica en fibra. Elimina los cereales en la medida de lo posible y dale a tu compañero de cuatro patas suficiente forraje. Pon primero el heno de tu caballo en remojo y comprueba que no contenga demasiado azúcar. Asegúrate de que no coma demasiada hierba y planta un tipo de césped con bajo contenido de azúcar. Aporta a tu caballo las vitaminas y minerales esenciales con un suplemento diario que contenga la mayor cantidad posible de ingredientes naturales.
2. Asegúrate de que tu caballo haga suficiente ejercicio
Los caballos con sobrepeso tienen un mayor riesgo de sufrir laminitis. Por eso, asegúrate de que tu caballo o poni haga suficiente ejercicio y procura mantener una condición corporal moderada. El ejercicio adecuado también favorece la circulación sanguínea en los cascos, algo importante para reducir el riesgo de laminitis.
3. Presta un cuidado extra a los caballos que ya han sufrido laminitis
Los animales sensibles tienen un mayor riesgo de sufrir episodios recurrentes de laminitis. Los caballos que ya han padecido esta enfermedad también necesitan una atención extra.
4. Vigila de cerca el prado de tu caballo
¿Tu caballo está en el prado? Entonces asegúrate de mantener los azúcares a raya.
Así es como puedes hacerlo:
- Elige el tipo de césped adecuado. Es decir, una mezcla de césped especialmente pensada para praderas de caballos. El ray grass, por ejemplo, es muy adecuado para vacas que tienen que producir mucha leche, pero no para caballos.
- Deja que tu caballo paste solo en prados que reciban suficientes nutrientes y agua, para que no se acumulen niveles altos de azúcar en las hojas. Por cierto, no es cierto que tu caballo tenga menos riesgo de sufrir laminitis en un campo con hierba corta, porque la hierba corta suele contener demasiado fructano.
- No dejes a tu caballo demasiado tiempo en el prado. ¿Qué es demasiado tiempo? Depende del caballo. La clave es que el animal no llegue a tener sobrepeso. Si gana demasiado peso demasiado rápido, haz que tu caballo se mueva más y paste menos.
- Usa un bozal de pastoreo. Tu caballo comerá menos hierba de forma automática, así que el bozal actúa como un slowfeeder portátil.
5. Ajusta el horario en el que permites que tu caballo salga a pastar.
Consejo: durante la primavera, los caballos y ponis tienen un riesgo extra de sufrir laminitis. Las heladas nocturnas y los días soleados son una combinación peligrosa para esos cascos. Aquí abajo tienes algunas pautas.
Verano
- Riesgo bajo: nublado y templado (alrededor de 15°C / 60°F), mejor momento para pastar: tardes y noches, hierba con suficientes nutrientes y agua
- Riesgo alto: días cálidos y soleados. Mejor momento para pastar: noche y mañana. Hierba corta y estresada, sequía
Primavera y otoño
- Riesgo bajo: nublado y templado (alrededor de 15°C / 60°F)
- Riesgo moderado: nublado y frío (< 15°C / 60°F)
- Riesgo alto: soleado y frío (< 15°C / 60°F), las heladas nocturnas con sol implican el mayor riesgo por la mañana.
Invierno
- Riesgo moderado: nublado y frío (< 5°C / 40°F)
- Riesgo alto: tiempo frío con heladas y sol intenso; las heladas nocturnas con sol implican el mayor riesgo por la mañana
¿Quieres saber más sobre la laminitis? No decimos que seamos expertos, pero, bueno... en realidad sí lo somos. Lee más sobre qué es la laminitis, cómo reconocer a un caballo con laminitis o descubre cómo puedes ayudar a un caballo o poni afectado.