La laminitis es una afección dolorosa de los cascos en caballos y ponis que requiere tratamiento urgente. En otras palabras, un asunto bastante serio. Así es como puedes reconocer a un caballo con laminitis.
Primeras señales de laminitis
No es fácil reconocer la laminitis en sus primeras fases, a menos que sepas en qué fijarte.
Tu caballo puede tener laminitis cuando...- … los cascos se sienten calientes
- … camina con rigidez o más tieso de lo normal
- … puedes notar el pulso de los vasos sanguíneos en la parte baja del pie, a la altura del menudillo (o justo por debajo). Coloca tres dedos en la cara interna del menudillo y palpa hasta encontrar una vena grande. ¿Notas el latido en la arteria? Entonces tu caballo o poni podría tener laminitis.
En fases más avanzadas, la laminitis se nota mucho más
Crucemos los dedos para que no llegue a eso, pero aquí tienes tres señales claras que indican que la enfermedad está avanzando:
- Tu caballo se mueve con mucha vacilación.
- Tu caballo se coloca con las patas delanteras estiradas hacia delante para aliviar la presión sobre la lumbre del casco.
- Dolor que se manifiesta con fiebre, sudoración y aumento de la frecuencia cardíaca.
- ¿Te suenan estos síntomas? Es hora de actuar.
Paso uno: llama a tu veterinario, porque te ayudará a aliviar el dolor de tu compañero lo antes posible.
Paso dos: como sabemos bastante de caballos, estaremos encantados de contarte cómo ayudar a tu amigo de cuatro patas a recuperarse, desde enfriar los cascos hasta hacer ejercicio adecuado y apoyar con hierbas y minerales útiles . ¡Mucha suerte!