This is how your vet examines an infertile mare

Así es como tu veterinario examina a una yegua infértil

Puntos clave

  • Qué cinco pasos de exploración utilizan los veterinarios para estudiar una yegua infértil, y por qué importa el orden
  • Cómo la condición corporal, el dolor y el manejo en el establo afectan directamente a la función reproductiva, no solo al aparato reproductor
  • Qué revela la ecografía rectal sobre el endometrio, el líquido uterino y los quistes ováricos que la exploración clínica por sí sola no puede detectar
  • Cuándo se justifican pruebas adicionales como la biopsia o la endoscopia, y qué aporta cada una al diagnóstico
En este artículo

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    Cuando una yegua no consigue quedar preñada, una exploración estructurada ofrece la imagen más clara de qué está fallando y qué se puede corregir de forma realista. Tu veterinario seguirá un protocolo definido: primero revisará el historial que puedas aportar, después evaluará el cuadro clínico, examinará el útero y los ovarios con ecografía y, por último, observará cómo vive realmente la yegua. Solo después de todo eso harán falta pruebas diagnósticas adicionales.

    Paso 1: Historial

    El historial es la base. Antes de examinar a la yegua, tu veterinario querrá saberlo todo sobre sus antecedentes reproductivos: cuántas temporadas, qué semental o tipo de semen se ha utilizado, si antes quedó preñada y qué ocurrió, cuántos intentos fallidos ha habido este año. Una yegua que era fértil hace tres años y de repente ya no lo es presenta un problema clínico distinto al de una que nunca ha mantenido una gestación.

    El historial médico importa igual de mucho. Enfermedades previas, tratamientos y, especialmente, problemas ortopédicos aparecen más a menudo de lo que podrías pensar en los estudios de infertilidad. Una yegua con antecedentes conocidos de laminitis o dolor crónico ya está mostrando algo que volverá a aparecer en la exploración clínica.

    Paso 2: Exploración clínica

    Tu veterinario empezará por el animal en conjunto, no por el aparato reproductor. Estado corporal, calidad del pelaje, postura, si la yegua se mueve con comodidad. En la práctica clínica, las yeguas con sobrepeso son sistemáticamente menos fértiles. Los mecanismos no están del todo claros, pero el patrón clínico es lo bastante evidente como para que el estado corporal por sí solo pueda explicar una temporada fallida.

    El dolor y la cojera están infravalorados como causas de fallo reproductivo. Una yegua con laminitis activa o una cojera importante a menudo no puede moverse lo suficiente como para drenar el útero adecuadamente entre ciclos. Ese líquido retenido es una vía directa hacia la endometritis. Es una de esas conexiones que parecen indirectas hasta que las has visto varias veces.

    Después, el aparato reproductor en concreto: ¿sus celos son regulares, o irregulares y difíciles de detectar? La conformación de la vulva y la vagina importa; un mal sellado vulvar permite la entrada de aire y contaminación en el útero, y eso se puede corregir por completo con un procedimiento de Caslick si se detecta a tiempo. El cuello uterino debe verse sano y acorde con la fase de su ciclo. Cualquier anomalía ahí es importante.

    Paso 3: Ecografía rectal

    La ecografía muestra lo que no se puede ver ni palpar solo con una exploración externa. Tu veterinario se fijará concretamente en tres cosas.

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    La textura y ecogenicidad del endometrio cambian según la fase del ciclo, pero los cambios patológicos tienen un carácter distinto. Patrones de edema, engrosamiento irregular, ecogenicidad anómala: todo esto da la primera indicación de enfermedad endometrial.

    Líquido en el útero

    La presencia de líquido libre en la luz uterina fuera de los periodos periovulatorios normales es anómala. Incluso una pequeña cantidad en la fase equivocada del ciclo es una señal de alerta de endometritis. La cantidad y el carácter de ese líquido (anecoico frente a ecogénico) orientan sobre la intensidad con la que debe abordarse el tratamiento.

    Quistes ováricos

    Los quistes en los ovarios pueden alterar la ciclicidad normal y es fácil pasarlos por alto solo con una exploración externa. La ecografía es la única forma fiable de detectarlos. Una yegua que parece estar ciclando pero tiene un folículo anovulatorio grande o un quiste luteal no va a responder al manejo reproductivo estándar. Esa diferencia importa más de lo que la mayoría de los propietarios cree.

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    Paso 4: Manejo en la cuadra

    Este paso se omite más a menudo de lo que debería. El entorno de la yegua influye directamente en su función reproductiva.

    El fotoperiodo es el principal desencadenante de la temporada reproductiva. Las yeguas necesitan al menos 16 horas de luz al día para ciclar con normalidad. Una cuadra con poca luz natural y sin apoyo de iluminación artificial retrasará el inicio de la ciclicidad durante semanas. Tanto la calidad como la cantidad del alimento importan: una alimentación insuficiente retrasa o suprime el ciclo, mientras que la sobrealimentación provoca los problemas de condición corporal mencionados antes. La temperatura y el estrés, incluidas las condiciones de estabulación, la jerarquía social, el transporte y los calendarios de competición, también se suman a todo esto.

    En algunas yeguas, la infertilidad se ha explicado por completo por una cuadra oscura y una iluminación invernal insuficiente. La solución no cuesta nada en comparación con una temporada de intentos de inseminación artificial.

    Paso 5: Pruebas diagnósticas adicionales

    Después de revisar el historial, la exploración clínica, la ecografía y el manejo, tu veterinario normalmente ya tendrá una hipótesis de trabajo. Pero a veces hace falta confirmarla, o la exploración clínica apunta a algo concreto que justifica una prueba dirigida.

    Examen bacteriológico

    Si se sospecha endometritis, un hisopo uterino o un lavado de bajo volumen proporciona un resultado de cultivo y sensibilidad. Esa es la diferencia entre un tratamiento empírico y una selección dirigida de antibióticos. Tratar la endometritis sin un resultado de cultivo es un hábito que merece la pena dejar atrás.

    Biopsia endometrial

    Una biopsia aporta histología, en concreto el grado de fibrosis periglandular. Esto importa para el pronóstico. Una yegua con cambios fibróticos importantes tiene una perspectiva reproductiva fundamentalmente distinta a la de una con endometritis aguda y reversible. Merece la pena tener esa información antes de comprometerte con otra temporada costosa de intentos.

    Endoscopia uterina

    La histeroscopia permite al veterinario visualizar directamente la luz uterina. Adherencias, quistes, anomalías estructurales: son cosas que pueden pasar desapercibidas en la ecografía y que no se pueden diagnosticar con un hisopo. Tu veterinario recurrirá a ella cuando los otros resultados no expliquen por completo el cuadro clínico.

    Bueno saberlo

    No todas las yeguas infértiles necesitan todas las pruebas. El protocolo funciona de arriba abajo: un historial completo y una exploración clínica minuciosa resuelven una proporción importante de los casos antes incluso de recurrir a pruebas diagnósticas adicionales. Empieza por ahí y deja que los hallazgos marquen el siguiente paso.

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